El pueblo palestino inicia movilizaciones pacíficas en Conmemoración con el Día de la Tierra y el Derecho al Retorno a la Tierra Palestina del 30 de marzo al 15 de mayo y la respuesta del ejército israelí ha sido, como siempre, un baño de sangre contra el pueblo palestino. El viernes 30 de marzo 19 palestinos fueron asesinados por las balas del ejército de ocupación israelí. Igualmente el viernes 06 de abril, 10 más. Europa, Estados Unidos, Japón y los aliados del Estado israelí callan.

Reflexionando todo esto, me vino el recuerdo de lo que me dijo mi hermano Palestino, Ahmad en Caracas, 2014, creo. Disfrutábamos de un café en Sabana Grande. Hablábamos de su tierra, su cultura, su comida, y caímos, no podía ser de otra manera, en la guerra permanente en Palestina, en los bombardeos de la aviación israelí, la destrucción de viviendas, la masacre de civiles y sobre todo de niños…y me dice: nos matan, pero ellos, cada día, cada hora, cada minuto mueren en sus corazones. Hubo un suspenso, lo mire y vi su bondadosa sonrisa palestina que me dijo: la victoria, hermano, la victoria está en nuestros corazones; nuestros corazones de libertad. Lo veo, y pienso, si son 29 corazones palestinos asesinados, 29 corazones de libertad. Pero, ¿hasta cuándo? Difícil camino del Pueblo Palestino, pero con ese abrazo fraternal de los pueblos soñadores saldremos adelante.

Día de la Tierra Palestina, marzo-abril de 2018: La represión Israelí continúa

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Durante el desarrollo de una jornada de las manifestaciones, que comenzaron el 30 de marzo de este año que debe durar hasta el 15 de mayo, en conmemoración del Día de la Tierra y por el Derecho al Retorno del pueblo Palestino, decenas de miles de manifestantes palestinos se acercaron a la valla de separación entre Gaza e Israel. Las Tropas israelíes, con la pericia de cazadores humanos, tanto el 30 de marzo como el 6 de abril, lograron, como es costumbre, terminar todo en una masacre. Hasta ahora 29 palestinos asesinados por disparos de francotiradores israelíes, muchos de ellos por la espalda. Con más de 2.500 heridos, de los cuales más de veinte están en estado crítico, 1.300 sufrieron heridas de bala y 1.200 resultaron heridos por inhalación de gases, balas de goma, fuego de artillería, etc.

El sábado 31 de marzo el Presidente Palestino, Mahmud Abás, proclamó, día de luto nacional y acusó a Israel de ser responsable de la violencia. Las escuelas, universidades, instituciones públicas y comercios permanecieron con sus puertas cerradas en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, respondiendo al llamamiento del presidente palestino.

En las marchas organizadas y convocadas por diferentes movimientos sociales y apoyadas por el mismo Presidente participaron más de 40.000 personas el 30 de marzo y más de 30.000 personas el 6 de abril, esto de acuerdo al conteo, siempre por debajo, del Ejército de ocupación israelí.

El 30 de marzo fueron llegando a los principales puntos de convocatoria: Rafá y Jan Yunis en el sur, El Bureij y este de Gaza capital en el centro, y Yabalia en la zona norte. Eran cinco puntos de la Franja, cercanos a la frontera israelí. De acuerdo al Ejército de Israel, algunos manifestantes lanzaron piedras, cócteles molotov, neumáticos contra su territorio ¿Frontera israelí? ¿Contra su territorio? ¿Acaso ese territorio no es de los Palestinos?

3-gaza-palestina-israel-efe_foto960 Francotiradores israeliesPero lo singular es la “equitativa fuerza” que empleó el Ejercito Israelí. Por una parte, la utilización de francotiradores. Todos los palestinos asesinados fueron ejecutados por disparos desde larga distancia; además más de 1.300 heridos tienen heridas de balas. El uso de francotiradores no lo decimos nosotros, lo expresó, muy cínicamente el teniente general Gadi Eizenkot, jefe del estado mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) al diario Yedioth Ahronoth, días antes cuando ya se conocía la convocatoria palestina: los militares no permitirán una “infiltración masiva” ni tolerarán daños a la barrera durante las protestas. “Hemos desplegado más de 100 francotiradores que fueron reclutados de todas las unidades militares, sobre todo de las fuerzas especiales”, afirmó Eizenkot en la entrevista. “Si hay vidas en peligro, hay permiso para abrir fuego”[1].

La provocación, pues, estaba servida. Las vidas en peligro eran, como se demostró en la cruda realidad, la de los palestinos que manifestaban y a ellos se dirigió los disparos de los francotiradores de las fuerzas espaciales israelíes.

Por otra parte, utilizaron granadas de estruendo, gases lacrimógenos y muchos de ellos lanzados desde drones, lo que fue constatado por un periodista de la Agencia France Presse (AFP) y que se pueden observar en diversos videos que están en las redes sociales. Según el reportero, una decena de granadas con gases han caído sobre los manifestantes, desde una altura de 10 a 20 metros, hiriendo a varios de ellos. Es importante señalar que los francotiradores fueron usados de manera indiscriminada y cobarde.

Para muestras, dos tristes muertes. El caso de Muhammad Abu Amro, 22 años que fue asesinado por francotiradores israelíes mientras realizaba un dibujo alusivo al Derecho al Retorno del pueblo palestino en las arenas de la playa de Gaza. Este hecho ocurrió lejos de las vallas y a una distancia de varios cientos de metros de los francotiradores y militares israelíes. También las imágenes descarnadas que han circulado en las redes sociales que muestran el momento en que un palestino desarmado, que no realizaba ningún acto violento y solo llevaba un neumático, es abatido por francotiradores por la espalda, cuando se alejaba de la frontera que separa a la Franja de Gaza de Israel. En el video se nota como las balas rebotan en el suelo. Según las fuentes palestinas, el joven fallecido llamado Abdulfata Abd al-Nabi, de 18 años, fue tiroteado en la zona de Yabaliya (norte de la Franja), cuando corría en dirección contraria de la zona perimetral de la frontera entre los territorios ocupados palestinos y este enclave costero.

La presión internacional comienza a expresarse, la Liga Árabe apoyó hoy por unanimidad la petición presentada por Palestina ante la Corte Penal Internacional (CPI) para que abra una investigación urgente sobre la muerte el pasado viernes de 18 manifestantes a manos del ejército israelí, cerca de la frontera de la Franja de Gaza. La Liga árabe reafirmó el “derecho del pueblo palestino a llevar a cabo todo tipo de lucha contra la ocupación (israelí), en base a la ley internacional, incluida la resistencia popular pacífica”, en referencia a los actos reivindicativos que se enmarcan en la Gran Marcha del Retorno, que comenzaron el viernes y culminarán el día 15 de mayo. Además, el organismo compuesto por 22 países árabes pidió a la ONU que adopte “las medidas necesarias para formar una comisión de investigación” que pueda realizar una “investigación sobre el terreno, en un marco de tiempo predeterminado”[2].

En el Consejo de seguridad de la ONU no ha podido conseguir un acuerdo contra la barbarie israelí, debido, entre otras cosas, a su carácter y conformación antidemocrática que hace que Consejo de Seguridad de la ONU sea un organismo donde la impunidad campea y donde los pueblos son rehenes de las grandes potencias.

Pero además diferentes organizaciones y movimientos sociales han expresado su indignación ante los hechos acontecidos desde el 30 de marzo, una de ellas es la organización no gubernamental israelí B´Tselem reclamó el miércoles a los militares que desobedezcan las órdenes de abrir fuego contra los manifestantes en Gaza:“Una orden que permite abrir fuego contra civiles desarmados es absolutamente ilegal. La responsabilidad de emitir estas órdenes ilegales y sus consecuencias letales recaen sobre los responsables políticos, y ante todo el primer ministro, el ministro de Defensa y el jefe del Ejército”[3], argumentó.

Por su parte, el portavoz de Hamás, Hazem Qassem, ha instado a los manifestantes a que las protestas se mantengan pacíficas. “Mantener la naturaleza pacífica de las protestas acabará con toda la frágil propaganda sionista”[4].

Hasta la ONG Human Rights Watch (HRW), no precisamente muy objetiva en la defensa de los derechos humanos, tuvo que reconocer el “uso de munición real contra manifestantes desarmados que no suponían una amenaza inminente” fue ordenada “ilegalmente por altos mandos israelíes”[5].

La historia que no se puede ocultar: El Estado de Israel fuerza colonial-invasora

Debemos aclarar que el sionismo como movimiento político nacionalista es heterogéneo y complejo en donde se expresan posiciones y visiones de clase diferenciadas, pero además dentro del judaísmo existen movimientos antisionistas en contra de la represión del Estado Israelí, es decir la sociedad israelí es compleja variada y diversa y esto debemos tenerlo en cuenta. No es aquí el momento de realizar un análisis del sionismo, sus diferentes visiones y de la sociedad israelita como conjunto, lo que sí queremos resaltar es que el bloque de clases dominante, que representan al capital y son los dirigentes del Estado Israelí desde su fundación, han conformado una ideología sionista basada en la supremacía racial y étnica y de “destino manifiesto” con el propósito de eliminar la población originaria en Palestina. La oposición israelita a esta posición ideológica sionista es reprimida e invisibilizada y otra parte de la población está alienada por esa propaganda ideológica supremacista.

Este bloque de clases representa los elementos más conservadores y filofascistas de la sociedad israelita y están ligados al capitalismo internacional, controla el Estado Israelí, conformando, desde su fundación, un Estado Excepción permanente, extraordinariamente represivo, actuando como una potencia conquistadora, invasora y colonial ante el pueblo Palestino; desarrollando una política de sometimiento, eliminación y limpieza étnica de la población, destrucción de todos los asentamientos palestinos en todo sus territorios y la eliminación de su cultura. Esto lo realiza, fundamentalmente, mediante: la ocupación sistemática de sus territorios y expulsión de sus pobladores originales, la confiscación de las tierras de granjeros palestinos y su colonización por judíos fieles a la potencia invasora, la represión sistemática de tipo generacional y el bloqueo de los territorios a los que fueron expulsados los palestinos.

Ocupación histórica y expulsión de la población palestina por el Estado de Israel

Finalizada la guerra en 1949 con el armisticio, entre Israel, por un lado y Egipto, Siria, Jordania y Líbano, por el otro, el ejército Israelí ocupó la mayor parte de Palestina, menos la ribera occidental del río Jordán (Cisjordania), ocupada por Jordania, y la franja de Gaza, ocupada por las fuerzas egipcias. Esto hizo que la población palestina se enfrentara a una fuerte crisis humanitaria agravada por la expulsión y desplazamiento de cerca de 900.000 palestinos y la ocupación-despoblación de 675 aldeas, pueblos y ciudades palestinas, a manos de las bandas armadas impulsadas por sectores sionistas, para consolidar el Estado de Israel y reemplazar la población originaria por judíos traídos de todas partes del mundo. A partir de entonces (todos los 15 de mayo) conmemoran la Nakba, la “catástrofe”, que refiere el éxodo masivo palestino. Centenas de miles de palestinos tuvieron que huir a otros países vecinos (Jordania, Siria y Líbano, principalmente) o refugiarse en otras ciudades o poblaciones ubicadas en lo que hoy conocemos como territorio Palestino ocupado (Cisjordania y la franja de Gaza), perdiendo sus hogares y sus medios de vida. Estas personas y sus descendientes pasaron a ser refugiados de Palestina.

Palestinian residents flee from Nahr al-Bared refugee camp in northern LebanonDebemos destacar que la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la resolución 194, del 11 de diciembre de 1948, que expresa los derechos del retorno de la población refugiada en Palestina, de manera contundente:

“debe permitirse a los refugiados que lo deseen regresar a sus hogares lo más pronto posible y vivir en paz con sus vecinos, y se deben pagar indemnizaciones a título de compensación por los bienes de aquellos que decidan no regresar a sus hogares y por todos los bienes que hayan sido perdidos o dañados, en virtud de los principios del derecho internacional o en equidad, esta pérdida o este daño debe ser reparado por los gobiernos o autoridades responsables.”

Esta resolución establece el derecho de retorno de la población refugiada de Palestina a sus hogares, se ha reiterado cada año por parte de la Asamblea General desde 1948[6].

En 1951 Israel firma y ratifica los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949[7]. En 1967 tiene lugar la llamada guerra de los seis días en la que Israel se enfrenta a Siria, Egipto, Jordania e Iraq. Tras el final de la guerra Israel había ocupado Cisjordania (incluyendo Jerusalén Este), la franja de Gaza, los Altos del Golán y la Península del Sinaí. Desde esta fecha el Estado de Israel incumplirá de manera sistemática los Convenios de Ginebra y sus obligaciones como potencia ocupante en virtud del Derecho Internacional Humanitario.

Mediante la ocupación israelí de Cisjordania y la franja de Gaza, la mayoría de la población palestina de estas zonas quedaron convertidas en refugiadas. Algo más de 350.000 personas, muchas de ellas por segunda vez, tras haber buscado refugio en esas regiones durante el éxodo de 1948. Posteriormente, Jordania y Egipto retirarían sus dominios respectivos de Cisjordania y la franja de Gaza, quedando ambos territorios bajo un régimen jurídico de ocupación militar del Estado Israelí.

A todo esto la Asamblea General de Naciones Unidas reafirmó los derechos inalienables del pueblo palestino (libre determinación, independencia, soberanía nacional, el regreso de la población refugiada a sus hogares, etc.), mediante la aprobación de la Resolución 3236 (XXIX) del 22 de Noviembre de 1974.

De acuerdo a la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados de Palestina en Oriente Medio (UNRWA) la franja de Gaza, una de las zonas con la densidad de población más alta del mundo, es el hogar de 1,9 millones de personas, de los cuales 1,3 millones son refugiados[8] o descendientes de refugiados de Palestina. Estamos entonces ante la situación en que la población refugiada de Palestina y del territorio Palestino ocupado constituye un claro ejemplo de la vulneración de los Derechos Humanos de manera sistemática: restricciones de movimiento, bloqueo, demoliciones de viviendas, inseguridad alimentaria, expropiación de tierras y recursos, etc. Desde entonces, la población refugiada de Palestina ha pasado a constituir el grupo de población del mundo que durante más tiempo ha permanecido en el exilio. Estamos hablando de más de 5 millones de personas durante más de 65 años, una historia llena de adversidad, pero de gran dignidad[9].

Es importante destacar los datos de la población palestina realizada por la Oficina Central de Estadística de Palestina en 2015. Estos datos nos relatan la historia del pueblo palestino, así expresan que la población palestina dispersa por el mundo asciende a 12,1 millones de personas. De ellas, 4,62 millones viven en Cisjordania y la franja de Gaza, 1,4 millones viven en Israel, alrededor de 5,34 millones en países árabes y 675.000 en el resto del mundo. En cuanto a la Palestina histórica, el informe expresa que el número de palestinos era de 6,08 millones a finales de 2014, mientras que el número de judíos era de 6,1 millones en 2013, según la citada oficina. Las estimaciones a finales de 2014 nos expresan que los judíos habrían alcanzado la cifra de 6,21 millones. Las proyecciones indican que palestinos y judíos se igualarán en 2016: alrededor de 6,42 millones cada grupo social. Si las tasas de crecimiento de la población se mantienen como ahora, el porcentaje de judíos seria del 49 por ciento en 2020 en todo el territorio de la Palestina histórica (6,87 millones de judíos y 7,41 millones de palestinos).

Sin embargo, la población palestina sigue luchando con anhelo para regresar a sus hogares y el reconocimiento de su historia como pobladores originales. Es por ello que conmemoran todos los 15 de mayo el Retorno del pueblo Palestino a sus lugares de origen de donde fueron expulsados. Solo en la lucha el pueblo palestino lograra su liberación definitiva y el retorno a su patria.

Confiscación de la Tierra Palestina y su colonización por el Estado invasor

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La confiscación de las tierras palestinas para colonizarlas es un largo proceso histórico que se ha desarrollado durante la conformación del Estado de Israel, unas veces con mayor o menor intensidad, pero siempre ha sido una política del Estado Ocupante. Así pues, bajo esta situación, los movimientos sociales y obrero-populares palestinos convocaron a una huelga general el 30 de marzo de 1976 en protesta por el continuo despojo de sus tierras por parte del Ejercito Israelí. El Ejército asesinó a siete jóvenes palestinos con “ciudadanía israelí”, hiriendo a 49 y deteniendo a 300 personas que se manifestaban en contra de la confiscación de sus tierras. El fin de todo esto era construir colonias para judíos y un campo de entrenamiento militar. Desde entonces, cada 30 de marzo se conmemora la lucha del pueblo Palestino como el Día de la Tierra Palestina.

Sin embargo, los procesos de confiscación de tierras palestinas han continuado, así la Oficina Central de Estadística de Palestina expresó que durante el año 2017 Israel se apropió de 2.100 dunam de tierra palestina (un dunam equivale a 1.000 metros cuadrados, es decir 2,1 Kilómetros Cuadrados) en distintos puntos de Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén. Según el documento de la Oficina Central de Estadística, a día de hoy Israel controla más del 90% de la superficie del Valle del Jordán, lo que representa el 29% de toda la superficie de Cisjordania.

También señala que a finales de 2016 el número de asentamientos, enclaves sin control y bases militares israelíes en Cisjordania se elevaban a 425, incluidos 150 asentamientos y 107 enclaves sin control.

6-ColonosEn el año 2017, Cisjordania asistió a un crecimiento muy significativo de las colonias judías, donde se construyeron más de 16.000 viviendas, la tercera parte de ellas en Jerusalén. En ese mismo año Israel estableció cuatro nuevos asentamientos judíos, uno al sur de Nablus y tres en el Valle del Jordán. El informe estima que el número de colonos en Cisjordania, incluida Jerusalén, se eleva actualmente a 636.000, lo que significa que hay 21,4 colonos por cada 100 palestinos. En 2017 Israel demolió 433 edificios palestinos en los territorios ocupados, el 46% de ellos en Jerusalén. La colonización se ha desarrollado desde la misma conformación del Estado Israelí, siempre de manera violenta y con limpieza étnica contra los palestinos, que no ha cesado desde entonces.

Últimamente, la ONG Israeli Peace Now (Paz Ahora) ha publicado su informe anual sobre la expansión de construcción de asentamientos del régimen de Tel Aviv en territorios ocupados palestinos, en donde expresan que han aumentado un 17% en 2017.

Un dato revelador que expresa la Oficina Central de Estadística indica finalmente que el Ejército arrancó 10.000 árboles, la gran mayoría olivos, en los territorios ocupados durante 2017[10]. Este ecocidio es importante conocerlo ya que el olivo es en la práctica el árbol nacional de Palestina y conforma parte de su identidad cultural, lo que le da un carácter simbólico y concreto de lo que representa la limpieza étnica y cultural del Estado Ocupante israelí.

70 años después, Israel ha expandido sus colonias ilegales a todos los territorios palestinos ocupados, utilizando para ello todo tipo de infraestructuras militares y civiles, como el Muro del Apartheid (que permite un mejor control de la población palestina), las colonias ilegales y las leyes racistas. Ha privado de acceso a sus tierras y obligado a abandonar sus casas a decenas de miles de familias palestinas.

Esto mismo se ha incrementado brutalmente en Jerusalén Este, desde que Trump declaró el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, acelerándose el proceso de judaización de Jerusalén Este, donde los palestinos y palestinas son discriminados por más de 60 leyes de segregación. Todas estas prácticas contravienen la legislación internacional y los Derechos Humanos y han sido condenadas por Naciones Unidas.

Un nuevo eje del Estado Israelí: La represión generacional

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El respeto a los derechos de la infancia no existe en los territorios ocupados palestinos. Según datos de la ONG Defensa para los Niños Internacional (DCI, por sus siglas en inglés), desde el año 2000 al 2012, 7.500 niños palestinos han sido detenidos, interrogados durante días sin la presencia de sus padres o de un abogado, y encarcelados sin garantías. Dicho de otra forma, a diario arrestan a una media de dos menores, algunos de tan solo 12 años. El DCI acaba de hacer público un duro informe elaborado a partir de 311 testimonios recogidos entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de mayo de 2011. En él detalla el maltrato sistemático que sufren desde el mismo momento en que los militares israelíes irrumpen de madrugada, generalmente entre las 0.00 y las 5.00 horas, en sus domicilios. En el 60% de los casos, los arrestos se produjeron en la citada franja horaria, entrando abruptamente en el cuarto del menor con armas o luces intimidatorias, produciendo en él un intenso sentimiento de terror. Todos los miembros de la familia suelen ser confinados en una de las habitaciones de la vivienda sin derecho a preguntar. Ni siquiera a los padres se les permite saber los motivos del arresto de su hijo ni a dónde será conducido.

7-Prisionero infantilEn cuanto al trato, el 95% relata que, una vez identificados, les inmovilizaron atándoles las manos a la espalda con una brida de plástico muy ceñida a las muñecas. El 30% denuncia haber sufrido algún tipo de maltrato físico, generalmente bofetadas y patadas. De los 311 testimonios recogidos, 281 señalaron, además, que fueron vendados, impidiéndoles la visión por horas. Sobre el trayecto al centro de detención, el 32% asegura haberlo hecho tumbado en el suelo metálico del jeep, golpeándose la cabeza cada vez que aceleraba o circulaban por carreteras irregulares, algo muy frecuente en la Cisjordania ocupada. Un 38% de los detenidos padeció maltrato físico y un 23% abusos verbales o humillaciones durante su traslado, que se puede prolongar durante horas, con paradas en colonias o bases militares y sin posibilidad de beber agua o ir al baño. Al centro de interrogación llegan, casi siempre, esposados, con los ojos vendados y sin dormir. Un 58% se declara culpable y opta por no apelar la sentencia, siendo esta la vía más rápida para salir de prisión, ubicada en territorio israelí, a cientos de kilómetros de su familia[11].

Es indudable de que todo esto está en contra de los derechos internacionales del niño. Se trata de infundir terror creando experiencias que sean lo suficientemente traumáticas para lograr el efecto panóptico, que nos expresaba Foucault, en las nuevas generaciones. No sabes cuándo te vigilan, estás en constante ansiedad y la idea es que te sometas no solo por la represión sino por ese estado de vigilancia permanente. Sin embargo, esto no les ha resultado del todo; lo que no entienden las fuerzas de ocupación que la resistencia de la población se debe a una multitud compleja de situaciones socio-culturales, de difícil manejo y que motivan una formas de subjetividad política que propician la conciencia política que se transforma en potencia en la acción directa contra la opresión del Estado ocupante.

El bloqueo de los territorios a los que fueron expulsados los palestinos

La franja de Gaza tiene 385 kilómetros cuadrados y una población de 1.943.398 habitantes en 2017. Es la tercera entidad política más densamente poblada del mundo, pero se ha transformado, también, en la cárcel más grande del mundo. Tiene una amplia “tierra de nadie” de 500 metros de ancho (un total de 29 kilómetros cuadrados, más del 8% del territorio de la franja) impuesta por el ejército israelí, esto hace que una importante parte de la superficie de la franja no sea accesible para sus habitantes. Está flanqueada, rodeada por vallas y cercas de alta seguridad, con alambres, soldados, francotiradores y tanques listos para matar, derribar o eliminar cualquier “cosa” que pretenda un escape de dicha franja.

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La última ofensiva militar en la franja de Gaza, que se desarrolló desde el 8 de julio de 2014 y duró 50 días ha tenido un terrible impacto en la población civil. Más de 2.000 personas murieron, aproximadamente el 70% civiles, según Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), entre ellos 551 niños; más de 11.000 resultaron heridas y casi medio millón de personas llegaron a estar desplazadas, casi 300.000 de ellas en escuelas convertidas en refugio. Existen actualmente más de 138.000 casas dañadas: casi 18.500 severamente dañadas o incluso totalmente destruidas, y más de 123.000 con daños leves.

Durante la última década, la situación socioeconómica en Gaza ha estado en constante retroceso. Los años de conflicto y el bloqueo económico, político y social, especialmente alimentario, de salud y de bienes, contrario al Derecho Internacional Humanitario, que Israel mantiene desde 2007, han producido una grave crisis entre la población de Gaza, obligándolos a depender mayoritariamente de la ayuda humanitaria e impidiendo el intercambio de productos y servicios, así como la libertad para salir o entrar a Gaza. El bloqueo es tan dramático que la economía está devastada, según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA, por sus siglas en inglés); 80 % de la gente depende de ayuda humanitaria, 47 % bajo el umbral de la pobreza y 41 % en desempleo. Sólo hay 4 horas de energía eléctrica al día y la única central eléctrica, bombardeada por el régimen de Israel, apenas si funciona, pero además el agua potable se acaba.

Wikileaks interceptó un cable de la embajada de Estados Unidos en Israel, en donde explicaba cuál era la visión psicópata de los representantes del Estado Israelí con respecto al bloqueo de Gaza, en el cual se confirmaba que desde 2008, las autoridades de régimen israelí les habían expresado varias veces a los funcionarios de EE.UU., que encerraron a la población en la Franja de Gaza para provocar que los palestinos vivieran en la miseria y con una economía colapsada.

Está claro que el bloqueo para destruir y realizar una limpieza étnica a los palestinos es una política de Estado realizada con capacidad quirúrgica para dominar a la población. Esto, que de acuerdo al ejército israelí de ocupación creían que podría funcionar como sometimiento del pueblo, ha servido para todo lo contrario: la protesta masiva del pueblo palestino contra sus condiciones de vida.

Bandera Palestina

El Día de la Tierra Palestina, como hemos expresado, se inicia el 30 de marzo. En este día los palestinos conmemoran la muerte de seis manifestantes en manos de las fuerzas de seguridad israelíes durante las protestas que se llevaron a cabo ese día en 1976 en contra de la confiscación de sus tierras por parte de las tropas israelíes. El Retorno Palestino se conmemora el 15 de mayo, día de la Nakba (catástrofe), en el que los palestinos recuerdan la expulsión y el exilio que supuso para ellos la creación del Estado de Israel, en 1948.

Será aun, una jornada de lucha larga hasta llegar al 15 de mayo. Sin embargo el pueblo palestino ha demostrado con creces su dignidad en lucha. Está reconstruyendo su memoria histórica, como proceso de apropiación de su pasado, que permita, con su experiencia en lucha, conformar proyectos que prefiguren la nueva sociedad Palestina.

A por cierto, empezando por el principio, a mi hermano palestino no lo vi más, tal vez este en Palestina uniendo corazones de victoria o aniquilando a los perseguidores de sueños de los pueblos soñadores.

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[1] https://lta.reuters.com/article/topNews/idLTAKBN1H42DY-OUSLT

[2] Fuente Agencia EFE

[3] https://noticierouniversal.com/internacional/al-menos-10-muertos-por-disparos-de-israel-en-otro-viernes-de-protestas-en-gaza/

[4] https://noticierouniversal.com/internacional/al-menos-10-muertos-por-disparos-de-israel-en-otro-viernes-de-protestas-en-gaza/

[5] https://www.hrw.org/news/2018/04/03/israel-gaza-killings-unlawful-calculated

[6] Debemos aclarar que de acuerdo a los convenios y derechos internacionales el estatus de refugiada o refugiado y sus descendientes de Palestina es aquélla cuyo lugar de residencia era Palestina entre el 1 de junio de 1946 y el 15 de mayo de 1948, y que perdió su hogar y medios de vida como resultado de la guerra árabe – israelí de 1948.

[7] Son cuatro convenios Internacionales que regulan el Derecho Internacional Humanitario. Su propósito es proteger a las víctimas en los conflictos armados, los que no participan en las hostilidades (civiles, personal sanitario, miembros de organizaciones humanitarias) y a los que ya no pueden seguir participando en las hostilidades (heridos, enfermos, prisioneros de guerra, etc.)

[8] https://www.unrwa.es

[9] Ídem

[10] Fuente: Sputnik Mundo

[11] Tomado del reportaje realizado por A. Lertxundi https://gara.naiz.eus/paperezkoa/20120819/357899/es/Ninez-sin-derechos-bajo-ley-israeli

 

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